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miércoles, 11 de diciembre de 2024
HISTORIAS DE CLAMM
Anécdota N°1: El mal espíritu de una luciérnaga
Una noche me encontraba en el campo, todo estaba desolado y hasta podría decir tranquilo. A lo lejos vi muchas luciérnagas, me llamaron la atención y no les tenía miedo, así que me puse a jugar con ellas. Luego de un rato, empecé a espantar a una con mi mano, pero nunca pensé que esta iría creciendo poco a poco hasta convertirse en una silueta de un hombre, una silueta completamente negra. Tenía 10 años, así que temía que mi familia no me creyera si les llegaba a contar, por suerte, mi tío apareció y llegó a ver lo mismo que yo estaba presenciando, él ya estaba acostumbrado a estas situaciones, así que le empezó a echar agua bendita a esa figura, se puso a rezar y la silueta se desvaneció. Mi tío siempre dice que es una situación común en los campos de Cajamarca.
viernes, 6 de diciembre de 2024
Anécdota N°2: La mujer del pozo
Un día de verano, en la madrugada, había decidido ir con mis primas al balcón de la casa de mi abuelita, simplemente para refrescarnos un rato porque sentíamos mucho calor. Para esto, en la casa de mi abuelita hay un pozo y ya habíamos escuchado historias acerca de este, pero no le tomamos mucha importancia, hasta que esa madrugada vimos a una mujer con un faldón blanco, ella llevaba dos baldes en las manos, lo más aterrador era que lloraba fuerte. Pasó al lado del pozo y se dirigió hacia unos árboles y se desvaneció en uno de ellos. Mi familia y yo lo relacionamos con una pareja de esposos, en el que la mujer había quedado viuda, ya que su esposo había caído en el pozo que ya he mencionado. Ella entró en depresión y de pronto, falleció. Así que creemos que puede ser su alma sufriendo las penas de su vida.
Anécdota N°3: El árbol de higos, la guarida de los duendes
Algunos de mis familiares creen en la existencia de los duendes, justamente por experiencias que hemos pasado.
Una tarde, mi tía bajo a mi casa a buscar a su hija (nosotros vivimos en la misma casa pero en diferentes pisos), estaba desesperada porque no la encontraba y no había forma de que haya salido. Toda mi familia la empezó a buscar, cabe recalcar que la niña en ese entonces tenia 1 año, así que no caminaba. Luego de bastante tiempo buscándola, la encontramos en unos árboles de higos que tenemos en casa, pero esta no fue la primera vez, en múltiples ocasiones la encontrábamos en lugares en las que no podía llegar sola, no tenia lógica porque siempre era vigilada, pero en unos instantes nos ocurría eso. Mi familia dice que son los duendes, ya que siempre se dice que el árbol de higos es la "casa" de los duendes o de donde salen, siempre lo he escuchado. De todas formas, esto solo pasaba cuando mi prima era pequeña y a mi tía siempre le recomendaban ciertas cosas para que los duendes dejaran de fastidiar a la niña, ahora ya no sucede. Con esto me doy cuenta que a veces una planta puede darte mucho miedo.
Anécdota N°4: La sombra
Era de noche y regresaba a casa luego de jugar con mis amigos, tenía 11 años y era clásico salir a jugar a las calles. Cabe recalcar que yo no creía en estas cosas, por lo que jamás me daba miedo andar solo por la noche, simplemente me importaba jugar todo el tiempo que podía con mis amigos. Pero esa noche, cambió mi forma de pensar, caminaba tranquilo a mi casa, totalmente cansado. Estaba casi a dos cuadras, cuando siento una presencia detrás mío, creí que era un vecino o quizá uno de mis amigos, así que me volteé para saludar, pero era solo una sombra negra, claramente me asuste y empecé a correr hacia mi casa, todo estaba desolado y creí que quizás solo fui mi imaginación, pero se vio tan real que estoy seguro que si paso, era una silueta completamente negra, no había nadie para decir que tal vez era la sombra de una persona. Cuando llegue finalmente a la puerta de mi casa, tome valor y volví a ver a ese lugar, ya no había nada. Hasta ahora me pregunto como es que pude ver eso, estoy seguro que si fue real.
Anécdota N°5: Un alma en pena
Esto me pasó cuando tenía 12 años, yo tenía una amiga de mi cuadra y siempre íbamos a jugar a su casa. Ella tenía una panadería en su primer piso, así que vivía en el segundo. Su mamá era muy amable, estaba embarazada de su segundo hijo, hermano de mi amiga. Un día como cualquiera, fui a su casa a jugar, estábamos en su habitación, cuando de repente escuchamos que su mamá comenzó a gritar y nos decía que nos vayamos, cuando la vimos antes de bajar y salir, vi como a la señora le jalaban el cabello, pero no se veía quien era, simplemente como su cabello era jalado con mucha fuerza. Rápidamente fui corriendo donde mi tía que vivía cerca, la tuve que llevar pero ya había pasado todo, la señora estaba en total shock y pánico, llamaron a su esposo y se la llevaron a una iglesia para "purificarse". Luego de esto, mi tía le encontró sentido a todo, pues ella vive en esa zona mucho tiempo, nos contó que era más que seguro que era el alma de una mujer que había vivido antes en ese lugar, una mujer que tuvo un marido abusivo, ella había quedado embarazada y estaba muy feliz con eso porque lo veía como una "esperanza" para volver a ser feliz, lamentablemente los golpes de su esposo acabaron con su vida y la de su bebé. Por ello, mi tía dice que esa alma era la de la mujer que no logró tener a su bebé, y por celos quería apoderarse del alma del pequeño niño que crecía en el viente de la señora. En ese entonces me dio mucho miedo, pero ahora siento pena.
CIERRE
Estas son algunas de nuestras anécdotas paranormales, curiosamente, nos percatamos que la mayoría nos ha pasado cuando éramos niños, así que quizá sea cierto esta frase: "las almas solo se aparecen ante los niños y los animales"
Quizá a veces sea difícil de creer, pero no creo que seamos los únicos en este mundo tan inmenso.
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