Una noche me encontraba en el campo, todo estaba desolado y hasta podría decir tranquilo. A lo lejos vi muchas luciérnagas, me llamaron la atención y no les tenía miedo, así que me puse a jugar con ellas. Luego de un rato, empecé a espantar a una con mi mano, pero nunca pensé que esta iría creciendo poco a poco hasta convertirse en una silueta de un hombre, una silueta completamente negra. Tenía 10 años, así que temía que mi familia no me creyera si les llegaba a contar, por suerte, mi tío apareció y llegó a ver lo mismo que yo estaba presenciando, él ya estaba acostumbrado a estas situaciones, así que le empezó a echar agua bendita a esa figura, se puso a rezar y la silueta se desvaneció. Mi tío siempre dice que es una situación común en los campos de Cajamarca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
¡ Bienvenidos a nuestro blog! En este espacio encontrarás anécdotas personales que se relacionan con sucesos paranormales, así que, ¿crees e...
-
Algunos de mis familiares creen en la existencia de los duendes, justamente por experiencias que hemos pasado. Una tarde, mi tía bajo a mi ...
-
Una noche me encontraba en el campo, todo estaba desolado y hasta podría decir tranquilo. A lo lejos vi muchas luciérnagas, me llamaron la a...
Que interesante anécdota 😊
ResponderEliminarcajamarca es bonito y temeroso ahora 😨
ResponderEliminarMe parecio interesante
ResponderEliminarBuenísima anécdota
ResponderEliminarFuiste muy valiente, buen anécdota.
ResponderEliminarInteresante
ResponderEliminarEsta interesante la historia.
ResponderEliminarAy que bonitooooo
ResponderEliminarMe parecio interesante
ResponderEliminar